REYES
Las palabras emergen antiguas y anegadas de un olor a primavera. Surgen como si una melodía lejana atravesara el cristal de mi ventana. Viajando a través de la lluvia, transportadas por el viento a mi cabeza. Y el mismo viento, agitado, habitante vagabundo de este mundo y mensajero del futuro me libera de este miedo impertinente, de este sucio malestar de cobardía.
Me hace liviano, transparente y fortalece mi coraza y la esperanza se hace fuerte.
Se mi amigo en el camino, seré bueno si compartes tus bonanzas con los míos, seré manta contra el frío.
Es un mundo frágil, ultrajadlo y su furia se hará fuego en vuestro entierro. Pero amadlo, amadlo con ferviente devoción y una chispa iluminada os hará reyes.
Dueños únicos de una vida que habéis venido a caminar.